Miles de personas trabajan en México como recolectores de basura, una profesión difícil que además conlleva discriminación y explotación, la infancia es la principal víctima en los tiraderos a cielo abierto, donde llegan desechos biológico-infecciosos, restos orgánicos y materia contaminante o transmisora de enfermedades.
La exposición a diferentes tipos de desechos, desde sólidos hasta altamente peligrosos, provoca la proliferación de enfermedades entre los trabajadores, las cuales se relacionan directamente con diversos tipos de cánceres. Es una de las actividades informales peor pagadas. los niños se incorporan al trabajo de la familia al separar desechos, encima de ellos existen pepenadores que trabajan para otros que acaparan las ganancias y pagan salarios miserables dependiendo del valor de los materiales recolectados volviéndose su modo de vida diaria.
Muchos son migrantes rurales de otros estados que viven en casas en las cercanías o en los mismos tiraderos a cielo abierto, habitan en cuartos construidos en los tiraderos edificadas con materiales poco durables como plástico, cartón y madera, expuestos a las inclemencias.
Siempre buscan un lugar en las inmediaciones de los grandes basureros. no hay mundo más allá de los cerros de basura para las familias dedicadas a la pepena. Hasta el momento no hay un censo precisó sobre el número de personas que vive y trabaja en los tiraderos a cielo abierto en México.
Fotos:Guillermo Olivares/Eikon.com.mx